Realeza habitualmente ha llegado a Bath. Pero Bath sólo ha de cumplir con un monumento para él a descender en el olvido. El obelisco de la Plaza de la Reina registros de la visita de Frederick, príncipe de Gales. Él nunca vivió para ser rey. Los tres hombres que han hecho el mayor impacto en la ciudad georgiana construido este obelisco. Fue diseñado por John Wood y pagado por Beau Nash. La piedra fue donada por Ralph Allen, cuyas canteras suministran la miel de la piedra caliza de color que da a la ciudad georgiana su calidez.