Yarm viaducto de las torres por encima de la ciudad de Yarm. Fue construida a mediados del siglo 19 y representa una notable hazaña de la ingeniería, dado que no había mecánicas excavadoras o grúas móviles disponibles. En lugar de ello, los materiales de construcción tuvo que ser transportada en su posición a través de una combinación de un sistema de poleas y equipos de los caballos. No obstante, la estructura se completó en poco más de cuatro años y cuenta con orgullo hasta cuarenta y tres arcos, dos de los cuales llevan el ferrocarril sobre el río Tees.